jueves, 22 de abril de 2010

TRAICION A CASTILLA-LA MANCHA

¡Qué difícil es tratar de explicar lo que es inexplicable! Ayer asistí a la Comisión Constitucional del Congreso que debía debatir el Estatuto de Castilla-La Mancha. Antes de comenzar la reunión sospechábamos los que allí estábamos, que el Partido Popular seguro que preparaba alguna jugada para intentar justificar su posición.

No fue una sorpresa la presentación de una enmienda transacional y menos después de ver pululando por el Congreso al Presidente murciano, nuestras sospechas se confirmaban, Murcia había ganado la batalla interna del P.P. y Cospedal había cedido.

¿Qué suponía esta enmienda? Pues una claudicación que por parte de Castilla-La Mancha era inadmisible. El P.P. en su enmienda renuncia a la reserva hídrica de 4.000 hm cúbicos relegándola a necesidad hidráulica suponiendo que somos tontos y que da lo mismo una cosa que otra, nos niega el derecho a participar en los órganos de gestión del agua, nos niega el derecho a participar en el órgano de gestión del trasvase y lo que es más grave para Toledo y Talavera de la Reina nos niega la posibilidad de controlar el caudal mínimo del Tajo. Ahora entiendo su ausencia el 20 de Junio en la manifestación de Talavera.

¿Qué ha cambiado en el Partido Popular desde que se aprobó el Estatuto en las Cortes de Castilla-La Mancha hasta ahora? Pues solamente una cosa y es que la Sra. Cospedal ha pasado a ser Secretaria General del P.P. en España y eso tiene mucho que ver en todo este cambio de postura. La Sra. Cospedal ha cambiado su sillón de Secretaria General del Partido Popular por Castilla-La Mancha.

¿Como es posible que alguien que firmó y votó la caducidad del trasvase en el 2015 ahora niegue una reserva hídrica de 4.000 hm cúbicos para Castilla-La Mancha? Sólo tiene un calificativo TRAICION. A la Sra. Cospedal le preocupa muy mucho que Murcia y Valencia la retiren su apoyo en la Secretaria General del P.P. y deja el juramento que hizo en las Cortes cuando tomó posesión en papel mojado.

El tiempo pone a cada uno en su sitio y los castellano-manchegos se lo harán pagar. Y mientras tanto el presidente murciano saliendo del Congreso con una sonrisa de oreja a oreja. ¿Qué pena!